5/6/09

Incidente, Destino, Muerte, Ciencia, Fe, Redención, pero sobretodo: 'Necesidad'





Algún año de 1800, a la orilla de la playa dos hombres dialogan pragmáticamente sobre un barco que destella en el horizonte. Un debate terrenal que culmina con la frase ‘es un placer hablar contigo Jacob’ y con la revisión de pies a cabeza de Tueris mirando, hacia a lo infinito del mar. Entonces se ha develado… el mundo de ‘Perdidos’ está sutilmente enmarcado en esta breve, precisa y reveladora conversación.

Ya estoy cansado de oír que Perdidos se trata de incidentes, de muertes, de destino, de redención, del eterno debate entre la ciencia y la fe. Todo este rollo lo conocemos de memoria, y desde luego nos encanta. Son Palabras con menos de 10 letras que en mi vida, tal vez en la tuya y del que está a tu lado, habían pasado sin pena ni gloria; palabras que a pesar de su simbólico significado no había despertado el interés necesario en nosotros como para pasar horas, días, meses discutiendo al respecto. ¿Existe el destino o no?, ¿Crees que a todos nos llegan la hora de redimirnos?, ¿Crees que hay incidentes en nuestros caminos que cambia el curso de nuestra historia?, ¿Ser de ciencia o ser de fe? Estos cuestionamientos nacieron en muchos de nosotros gracias a esta poética historia de supervivencia. Cuando me senté una noche de insomnio a escribir esta review y mis impresiones sobre la season finale, me dije a mi mismo, que pasa si Perdidos es mucho más que eso, es más que esas 6 palabras que persiguen como estigma a la serie, y entonces me di cuenta, hay un termino más sencillo para englobarlo todo, me di cuenta que Perdidos es solo cuestión de necesidad.




Y es que durante los últimos 5 años hemos sido víctimas de un macabro plan por parte de un grupo de mentes inteligentes que nos han introducido en una realidad aparte… pero vaya…bendita sea la hora en la que a esas mentes, se les ocurrió tan macabro plan.


El enemigo, Jacob, Ben, Widmore, Eloise, Ilana y tripulantes del Ajira316, Dharma, Los Otros, los sobrevivientes del Oceanic815 y un monstruo de humo son todas las piezas claves de la cancha. ¿Quién es quien?, ¿Quién está con quien?, esas, deberían ser las dos grandes preguntas en las que se desarrolle la temporada final de Perdidos, porque a estas alturas no sabemos quien representa el bien y quien representa el mal y con la continua trampa de esta serie, cualquiera puede convertirse en el héroe y cualquiera en el más terrible villano, que lo diga bien alto John Locke que a pasado de ser un ente especial a ser solo un cadáver y una manifestación del enemigo.


¿La Clave?, toda la clave de nuestra serie está allí, en la escena más remota y más mitológica de la historia. Como seguramente habrás leído en infinidad de foros, blogs, páginas oficiales y sus diferentes manifestaciones, todo se ha trasnformado en la famosa guerra final entre dos lados opuestos. Pero vayamos un poco más allá, algo de lo que no muchos están conscientes es que todos… absolutamente todos, estábamos totalmente predispuestos a que Perdidos fuera eso, una lucha entre 2 entes desconocidos, uno bueno, uno malo. Existía esa necesidad en nosotros, pero… ¿por qué?, ¿de donde nace esa necesidad de hacer de Perdidos un juego entre 2 lados?, la respuesta a esto podría ser sencilla, es el hecho de querer ponerle a la serie un ‘final épico’ y para la literatura, el arte y todos sus campos, no hay final más épico que una apoteósica lucha entre el bien y el mal. No hay duda de que el bien terminará ganando la batalla, creo concisamente que la historia merece un lazo de color happy-ending, pero ese triunfo del bien, estará apoyado en los enormes sacrificios que tendrán que protagonizar algunos de nuestros entrañables personajes. Claire subirá a un helicóptero para reencontrarse con Aaron; como aquella profética visión por la que Charlie se quitó la vida. Sun y Jin se reencontrarán , buscarán a su hija en Korea y ‘el cielo y la tierra no se separarán jamás’. James conocerá a Clementine y Kate deberá decidir si acompañarlo o ‘seguir’ una vez más a Jack en su sacrificio.


Más que fermentar teorías sobre lo que fue y lo que será, decidí condensar toda la información en un solo canal al que he titulado, 'La Genialidad de un guión':


Perdidos nos hace tener la necesidad de mirar al pasado y dejarlo atrás: Que lo diga bien el señor LaFleur que con su estigma ‘Lo Hecho, hecho está’, deja por completo lo que fue. Esa frase es la que oye en el funeral de su padre, la que expresa firmemente en su debate con Jack y es la misma que oímos en ‘The Little Prince’, cuando le afirma a Juliet haberle huido a la Kate que vio en el parto de Claire.


La necesidad de creer en nosotros mismos. Que lo diga el señor Shephard, que más allá de tener que arreglar las cosas, de borrar lo vivido, de creer en el destino y convertirse en un líder por excelencia, está marcado por una sola premisa: nunca ha creído en si mismo.


La necesidad tomar las riendas. Que lo diga Kate, que termina dándose cuenta que la única manera de cumplir su misión que incluye a Claire y Aaron, es siguiendo una vez más a Jack.


La necesidad de ser usado, que lo grite bien alto Ben que ha sido victima de la manipulación, su gran carta a favor, que nos miente una vez más diciéndonos que es Piscis y que se ha convertido entonces en la Ben de Willard, la rata negra, resentida, feúcha, acomplejada, despreciada, abnegada, insignificante rata al lado de Sócrates, la gran consentida del amo, pero al final la más poderosa. ¿Guiño?.


La necesidad de la muerte por la vida. Y es que los guionistas saben de antemano que no hay mejor manera de ponernos los pelos de punta que asesinando a la ficha más vulnerable. Aquella mirada de Juliet viendo el submarino partir, aquella melancólica decisión de apoyar a Jack, aquella nostálgica intención de abandonar a James para no vivir un amor falso y aquella valentía del ‘vivir juntos, morir solos’, nos hace recordar solo una cosa: la triste historia de una mujer que nunca logró salir de la isla.


La necesidad de hablar de elegidos. Y es que no es la primera vez que escuchamos esta palabra, son elegidos… bla… bla… bla… pero… ¿elegidos para que?; Después de todo, Perdidos es de los losties, y por más guerra entre el bien y el mal que haya, ellos terminarán llevándose la historia. Jacob ha elegido a Jack, Kate, James, Locke, Sun, Jin, Sayid y Hurley. Los últimos sobrevivientes del Vuelo 815 de Oceanic, el resto ha perecido a excepción de Rose, Bernard y Claire que seguramente fueron elegidos también. Suena y resuena el hecho de que tocara a unos antes del accidente del 2004 y a otros después, pero yo huiré por la derecha, en Perdidos las cosas no son así, Jacob estuvo presente en los momentos más importantes de la vida de nuestros losties, momentos cruciales y que los definirían de por vida.


La necesidad de retomar el ciclo, y es que todo lo ocurrido desde el 22 de septiembre del 2004 fue literalmente causado por ellos mismos, por nuestros losties. ¿O no?...


La necesidad de explotar una bomba. Por allá en el costa oeste de la isla Rose y Bernard lo dejan claro, siempre hay algo que detener, siempre hay una bomba que estallar, y es que ni viajar 30 años atrás en el tiempo les hace pensar que todo es una locura, que están sumergidos en un mundo surrealista, que viven continuamente un ciclo de sobrevivencia donde terminan haciéndose daño, corrompiéndose, destruyéndose entre si; cualquier parecido con palabras mencionadas en la primera escena del capitulo es solo coincidencia.


La necesidad de manifestar la naturaleza del hombre. Y es que cada vez más que nos acercamos al final, me doy cuenta de eso, que más que una historia de fantasía, ciencia ficción, thriller, o cualquier género que podamos etiquetarle, Perdidos es una historia de condición humana, y esa isla es solo el campo físico en el que dos entes sobrenaturales indiscutiblemente ven representada la complicada e impredecible existencia humana.


La necesidad de encontrar respuestas. Y es que dentro del plan macabro del que todos somos victimas, está el requisito de hacernos ver misterios donde no los hay, de hacernos ver respuestas a los miles de misterios que no tienen respuesta, la de formular teorías que a veces rozan lo ridículo, la de establecer opiniones más rebuscadas que los mimos guiones de la serie y la de doctrinar respuestas tan inverosímiles que ponen en experimento una vez más lo sensacional de la raza humana.


La necesidad de preguntar. ¿sabes que significa un final de temporada de Perdidos?, atención, porque este es el último, y es que a cada final de temporada estamos predispuestos a disfrutar de un espectáculo de full adrenalina, a despedirnos por 9 meses más de nuestra historia favorita, a repetir como robots una y otra y otra vez el capitulo en nuestros reproductores hasta memorizar los acordes de Giacchino, pero sobretodo estamos bastante predispuestos a crear nuevas preguntas.


Tengo bien claro que la temporada final será algo del otro mundo; y no porque termine concluyendo de la manera en la que espero, no porque pase precisamente lo contrario; no porque regresen de alguna manera los incontables personajes a los que extrañamos; no porque me fascine la idea de un Locke villano, ni porque tendremos la 'respuesta final' al destino, a la redención, a la muerte, a la ciencia, a la fe, sino porque tendremos la respuesta final a nuestra necesidad, estoy seguro que por aquellos lares del mayo 2010, comprenderemos mucho mejor nuestra razonable existencia.


El Incidente sirve para cerrar de manera abierta la 5ta. Temporada, no creo que haya sido un final redondo, ni que la 5ta. Temporada se trate de la mejor, si, la mayoría estamos de acuerdo en esto… pero… ¿y que pasa?, la funcionalidad de este año ha sido pasar por debajo de la mesa para desmantelar quizá el mayor evento televisivo de los últimos años en el 2010; y si no llega a serlo, al menos mío si será. Para ‘The Incident’, un 9 sobre 10; no alcanzan los elogios para los efectos especiales en la escena del Cisne, ni hablar de las excelentes actuaciones de Michael Emerson, Elizabeth Mitchel o Josh Holloway; tampoco hay suficientes para los maravillosos acordes de Michael Giacchino, sobretodo en esa escena del Incidente que desplegaba aroma a ‘final puro’ y esa tonada de Life & Death que sirvió para enmarcar una mirada aprobadora de Jack, una sonrisa entrecortada de Juliet, una lagrima esperanzadora de Kate, y que solo es una prueba de la tonada que oiremos en el series final. Tampoco hay suficientes aplausos para los mágicos guiños al pasado, para la fotografía, el montaje, el maquillaje, el regreso de Rose y Bernard en una escena que emana ‘paz’, de Sun y Jin por primea vez juntos en la temporada en una escena que emana ‘amor’, de un pequeño anillo en una cuna olvidada que emana ‘nostalgia’, de un debate interior de ben linus que emana ‘compasión’, de un Hurley que acompañado de su funda de guitarra emana la pregunta: ¿Qué hay dentro de esa funda?... ey… yo estaría más seguro de preguntar, ¿a quien tendrá el honor de entregársela al final?... ¿a su dueño tal vez?.


Es una bendición gozar del fácil acceso del Internet para poder escribir un sencillo artículo y expresar lo que sentimos, pero es una mayor bendición haber compartido otra temporada más al lado de los que visitan este rincón de vez en cuando. Esperamos puedan acompañarme en las reviews venideras y los invito a pasarse por aquí el próximo 9 de junio donde estaremos celebrando un año más de vida.


Ese macabro plan tiene como titulo ‘Perdidos’, y es un tapiz; que dura mucho tiempo pasar el hilo… pero ahí está la gracia ¿no?...







Bed & Breakfast Barcelona

No hay comentarios: